Desde el diván...

Sin impronta, no hay conocimiento.

Bipolaridad (III)

La bipolaridad está vinculada a una cierta benignidad. Evolución fásica de la enfermedad, con una indemnidad posterior a las crisis. Evolución benigna. Por definición, es un cuadro reversible. Sin embargo, actualmente se ha visto que sí hay secuelas anímicas. En la interfase sí hay síntomas residuales, quedando con alteraciones de adaptación social, como problemas laborales, sexuales, conductuales, inadecuación social, etc. Históricamente, s pensaba que era benigna, pero actualmente se ve que no. Pese al boom de los psicofármacos, se ve que éstos no son suficientes, siendo necesaria la psicoeducación. Como sueles ser de CI elevado, la desadaptación provoca grandes frustraciones. Antes se creía que la psicoterapia no servía, pero en los últimos años los cognitivo conductuales han demostrado la efectividad de las terapias. Son gente que inicia tempranamente la enfermedad. Biologicidad del cuadro, ritmos claros entre fases, sujetos con buen funcionamiento premórbido. Son grupos más predispuestos a tener secuelas. Tienen baja adhesión a la terapia, lo que aumenta el riesgo. También suelen tener un trastorno de personalidad a la base, adicción a sustancias, etc. Cuando alguien se psicotiza muy a menudo, empieza a alterar la identidad.

Suele presentarse de 2 formas. Los sujetos maniacos puros, sin hacer nunca una depresión (que es un % muy bajo de la población) y los que cambian entre depresión y manía. También hay pacientes que hacen una sola fase en la vida, otros que combinan síntomas en la fase y otros llamados cicladotes rápidos, que tienen entre 4 y 12 episodios anuales. Para que alguien sea bipolar, debe tener al menos un episodio maníaco en su vida (no hipomaníaco) o uno mixto. La fase maniacal es bastante grave. La hipomanía no. Los cicladotes rápidos se correlacionan con un deterioro de la personalidad. Antes se le llamaba psicosis maniaco-depresiva porque un 70% suele estar psicótico, pero habiendo un 30% que no, se le sacó lo de “psicosis”.

Episodio maniaco es distinto de un trastorno maniaco. El episodio maniaco tiene sintomatología en 3 áreas: afectividad, pensamiento y psicomotricidad. La afectividad se vuelca a la euforia, alta autoestima, sensación de omnipotencia, alegría desmesurada, alegría contagiosa, sobre todo en el inicio de la enfermedad. Pierden la distancia social (los desconocidos son tratados como familiares), se sientes más livianos, le restan importancia a los problemas y responsabilidades, lucidez grande, locuacidad, es entretenido, aumenta la creatividad (taquipsiquia en el pensamiento, lo que con buen CI se traduce en muchas ideas buenas). Einstein era bipolar y cuando empezaba su fase era brillante, pero mientras iba pasando la embarraba porque se agravaba. Creatividad que decae en el progreso de la enfermedad. Se ven más jóvenes de lo que son, hipersexualidad, ganas de hacer ejercicio físico, promiscuidad, agudeza interpersonal y perceptiva (hábiles en detectar el defecto del otro, incluido el terapeuta y se ríen de eso), sensación subjetiva de mayor lucidez, hiperestesia (en emociones y percepciones). Se altera la conciencia, pseudoalucinaciones no más porque no son orgánicos. Intensificación de la percepción y amplitud del campo de la conciencia (sube la atención y baja la concentración). Hay una ideación fácil y ocurrente, sin autocrítica al verterlas, lo que progresa en taquipsiquia y en ideofugalidad (sensación subjetiva de que los pensamientos pasan tan rápido que los temas quedan sin cerrarse, pasando de un tema a otro, pero manteniendo un hijo conductor y resulta entretenido) y empeora en fuga de ideas (descentrándose del medio ambiente, volcándose al pensamiento mismo, haciendo contrastes, rimas, etc. sienten que no pueden verbalizar sus ideas porque van muy rápido y si llegan a captar alguna, el discurso se vuelve incomprensible). Esto último se puede confundir con un bloqueo del pensamiento, lo que se discrimina con examen mental. Pruebas neuropsicológicas para ver la concentración. Ideas originales que en la práctica no concretan. Pierde la capacidad pragmática. Impulsivos desmereciendo las reglas del contexto. Es raro que haya agresividad a no ser que la impulsividad se combine con el alcohol y drogas, facilidad de la actividad motora, hiperactividad, cambio en ciclos donde duerme menos porque siente que le falta tiempo, aumentando aún más la manía. Contacto facilitado, imponiendo él las normas del trato, independientemente del otro, por lo que es difícil una psicoterapia en una manía aguda. Aumenta el tabaquismo. Pueden estar varios días sin dormir, caminatas de días, aumento del apetito, en las mujeres amenorrea, aumento en la actividad en la tarde. Ideas deliroides de omnipotencia, expansivos según el estado de ánimo. De un 15 a un 20% tiene episodios esquizomorfos entre medio, siendo los delirios no concordantes con el ánimo. Hay delirios paranoides cuando están más irritables. Estas 2 últimas situaciones producen conflictos diagnósticos. Delirios erotomaniacos. Puede haber alucinaciones de preferencia catatímicas, que en su gravedad extrema pueden comprometer la conciencia, sobre todo cuando se inicia bruscamente el episodio. Se puede confundir con COC, diferenciándose con laboratorios o por enfermedades médicas. El consumo de drogas también puede provocar episodios maniacos, además de que gatillan predisposiciones endógenas. Si antes era drogas debe pasar un mes sin consumir para poder diagnosticar bipolaridad.

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